El Dinamo de Bucarest se proclamó campeón de la Copa de Rumanía al
ganar por 1-0 a sus rivales ciudadanos del Rapid en el Nacional Arena de
la capital del país.
Ante cerca de 50.000 espectadores y un ambiente de gala en el estadio
que hace dos semanas vio a Falcao darle la Liga Europa al Atlético de
Madrid, el Dinamo ganó ayer su primer trofeo en cinco años y sumó su
decimotercera Copa, igualando así el palmarés del Rapid en la
competición.
Un cabezazo del defensa Scarlatache en el minuto 58 a la salida de un
córner valió la victoria a los dinamovistas, que sufrieron hasta el
final el asedio estéril de un Rapid impotente.
La de ayer fue la primera final rumana que se disputa en el Nacional
Arena, después de ser sede de la final entre Athletic de Bilbao y
Atlético de esta edición de la Europa League.
Inaugurado en otoño del año pasado, el estadio tiene capacidad para 55.000 espectadores y es el nuevo orgullo del fútbol rumano.

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