
Aquí os dejo los resumenes de los partidos de la jornada 37 :
Barcelona 4 Espanyol 0
La Liga se ha convertido para el Barça en lo que pasa entre gol y gol de Leo Messi. El argentino se dio el gustazo ayer de despedir a su entrenador en el Camp Nou marcando cuatro goles que le abren las puertas de la historia (todavía más) al sumar la brutalidad de 50 goles en la Liga a falta de la última jornada. Aún así, tuvo la delicadeza el argentino de no robarle foco a su entrenador el día de su despedida del Camp Nou. En un gesto que habla mucho de su saber estar en el campo, Leo le dedicó su cuarto gol. El tanto que era el número 50, el que marcó cuando el partido languidecía. Cualquier otro momento hubiera sido inapropiado. Si ya controla hasta estos detalles, da verdadero pavor imaginar hasta dónde puede llegar.
La gente, que llenó a reventar el estadio (89.044 espectadores) fue más por la despedida de Pep que por el partido. Un derby sin aliciente en la clasificación pero que competitivamente era importante para Messi, desbocado por esa carrera que mantiene, no ya contra Cristiano Ronaldo, sino contra la historia. Y mientras el Camp Nou hacía tiempo para homenajear a su técnico más querido, Messi decidió hacer la espera más llevadera marcado cuatro goles.
Quien también se apuntó a la fiesta del partido sin que le cursaran invitación alguna fue el árbitro, que de largo fue lo peor de la velada al aplicar en las áreas un criterio que de ninguna manera aplicaba en otras partes del campo. Curioso personaje.
El Espanyol, fiel a la impronta que le ha dado Pochettino, supo competir en el Camp Nou más allá de una alineación que sorprendió a los rivales tanto como a los propios aficionados españolistas al situar a Forlín como lateral derecho. Compitieron los visitantes hasta que Messi y los penaltis señalados por el colegiado les dejaron fuera del partido, pero hay cosas contra las que no se puede luchar.
Una falta desde la frontal al minuto 11 muy bien lanzada por Messi supuso el primer tanto del encuentro, pero ni con esa ventaja el Barcelona se sintió cómodo sobre el césped ni gobernó el partido. El Espanyol no inquietaba a Pinto, pero se bastaba para mantener controlados a los barcelonistas que tampoco agobiaron a Cristian.
En la segunda parte, la cosa ya se desbarató porque el partido dejó de tener pautas. Y cuando las pizarras se borran, es cuando Messi dibuja. El ciclón del argentino fue demoledor. Justo es constatar, que el Espanyol, aprovechando el descontrol, también llegó al área de Pinto. Mascherano salvó un gol cantado y el portero desvió un peligroso chut de Forlín. Pero nada es comparable a la potencia de Messi, imparable en su homenaje a Pep Guardiola.
Barcelona: Pinto; Montoya, Puyol, Mascherano, Adriano (Tello, min.77); Busquets, Thiago; Keita (Cesc, min. 65); Pedro, Messi e Iniesta.
Espanyol: Cristian Alvarez; Forlín, Raúl R., Moreno, Dídac; Víctor S. (Coutinho, min. 66), Baena; J. López (Gómez, min. 59), Verdú (Rui Fonte, min.79), Weiss; y Alvaro.
Goles 1-0, min.12: Messi. 2-0, min.64: Messi (p). 3-0, min. 74: Messi. 4-0, min. 79: Messi (p).
Teixeira Vitienes (Col. Cántabro). Amonestó a Busquets (min. 21) en el Barcelona y a Forlín (min. 5), Víctor S. (min. 30), C.Gómez (min. 63) y Dídac (min. 63) en el Espanyol.
Granada 1 Real Madrid 2
Nada se llevó el Madrid que el Granada no dejara a su alcance. Empató por un exceso de Moisés, que equivocó el deporte, y se impuso con gol de Cortés, que confundió la portería. El jarro es de agua fría y cae sobre la cabeza de los locales con el envase incluido. Al campeón la ducha escocesa le sirvió para despertarse y entender que sus disparos no son de fogueo, todavía matan. Ninguna culpa tiene el árbitro y atribuírsela es un modo inútil de repartir impotencias.
Lo último se fraguó desde el principio. Después de tres días de aplausos y felicitaciones, los jugadores del Real Madrid supusieron que el pasillo del Granada conducía a un salón de alfombras mullidas y lámparas de araña. Sólo acertaron en la araña. Digamos que el campeón entró al partido mecido por ese movimiento en retroceso que los marinos llaman resaca. Según dicen los expertos, sólo existe un remedio para semejante indisposición: ver Grease. Lástima que la brevedad del vuelo a Granada no permita la proyección de largometrajes terapéuticos.
Hicieron falta tres convulsiones para que la defensa madridista entendiera que nadie llamaba a la puerta, que era Ighalo quien embestía contra sus cabezas. No hacía falta el collar hawaiano para saber quién venía de fiesta. A los cinco minutos, Marcelo perdió un balón en campo contrario y Franco Jara se lanzó al ataque como un avión. El lateral fue incapaz de recuperar la posición y Carvalho se cayó con las turbulencias. La resolución todavía fue más cruel: el disparo del argentino se coló entre las piernas de Adán. Mal por Casillas. Debió tener la gentileza de prestar sus ángeles al portero canterano.
Si el segundo gol local no llegó un minuto después fue por pura casualidad. Ighalo volvió a limpiar el confeti de los hombros de los centrales con un doble disparo que primero rechazó Adán y luego repelió el tacón zurdo de Marcelo. El anfitrión no imaginaba cuánto lamentaría después esa ocasión perdida.
Mientras el Granada mostraba la pasión que se espera de un fugitivo, la levedad del mediocampo madridista resultaba insoportable. La titularidad no animó en nada a Sahin y Kaká. Ambos son peces de acuario en el mar de tiburones que propone Mourinho. Tipos elegantes y estimables futbolistas, pero en entornos menos salvajes. Si algún día intentaron el reciclaje, ya es casi seguro que no lo intentarán más.
Al rato empeoró la situación del Madrid: Messi marcó el primero. Como la gente es desalmada, es fácil que alguien se lo gritara a Cristiano. El crack no se alteró: siguió chutando desde cualquier latitud. Falta lejana, cabeza cercana, en solitario y en paredes. Nada. Siempre se la quitaba Messi.
En ese tramo, Ighalo no fue el único rebelde del Granada. El portugués Martins se confirmó como un futbolista a tener muy en cuenta, apto para cualquier gran equipo, lo que es mucho decir si tenemos en cuenta su nacionalidad.
Todo cambió en la segunda parte. La entrada de Xabi e Higuaín por Sahin y Kaká recuperó la versión más voraz del líder. El Granada dio un paso atrás, víctima del cansancio y del empujón. La consecuencia fue una oportunidad de Cristiano que despejó Julio César.
Con el partido en sus estertores, el Madrid se alió con el pánico del Granada. Julio César arrebató el balón a Albiol cuando ya se cantaba el gol, pero nada pudo hacer en el tiempo añadido contra el fuego amigo de Cortés. Trágico final. Inmerecido, tal vez. Pero hay vida. Y cien puntos por conseguir.
Granada: Julio César, David Cortés, Siqueira, Íñigo López, Borja Gómez, Moisés, Mikel Rico, Martins (Abel Gómez, m.74), Franco Jara, Dani Benítez (Jaime Romero, m.88) e Ighalo (Geijo, m.85).
Real Madrid: Adán, Albiol, Marcelo, Varane, Carvalho, Sahin (Xabi Alonso, m.46), Granero, Di María (Callejón, m.57), Kaká (Higuaín, m.46), Cristiano Ronaldo y Benzema.
Árbitro: Clos Gómez (Colegio Aragonés). Expulsó a los locales Moisés y Siqueira al término del partido por protestar. Mostró cartulina amarilla a los locales Franco Jara, Moisés, David Cortés y Borja Gómez, y a los visitantes Albiol, Higuaín y Xabi Alonso.
Goles: 1-0, (m.5): Franco Jara. 1-1, (m.80): Cristiano Ronaldo. 1-2, (m.90+3): David Cortés.
Valencia 1 Villarreal 0
Unai se despidió de Mestalla echando el ancla a la tercera plaza. Ya es suya. Del Valencia mejor dicho. Como el año pasado, como el anterior. Ése es su legado. Para muchos, escueto; para otros, suficiente para un aplauso. Ahora Emery deberá buscarse equipo (el Spartak de Moscú le pide ya una respuesta) y Llorente y Braulio, a rematar lo del entrenador. Entre tanto Las Palmas anunciaba ayer tarde el fichaje de Jonathan Viera por los ché. Noticias de verano, propias de vacaciones, las que anoche comenzaron los ché. Todo lo contrario que los del Villarreal, que no están precisamente para irse de sol y playa.
Pinta mal la cosa por El Madrigal. Nubarrones negros toda la semana. El gol de Jonas en el descuento deja a los amarillos contra las cuerdas. Dependen de ellos. Algo es algo. Ahora bien, se jugarán la permanencia en la última jornada. Y lo hará contra un Atlético de Madrid que llegará a El Madrigal para ser equipo de Champions. Casi nada. Agonía hasta el final. De eso no hay duda.
En verdad resulta curioso que el Villarreal esté donde está. En el fango. Al menos por fases del partido, sobre todo en sus comienzos, las diferencias entre uno y otro equipo no eran las que se transmite viendo la clasificación. El planteamiento de salida de Lotina fue valiente y esa presión en tres cuartos de campo asfixiaba a los de Unai y daba protagonismo a Borja Valero y Bruno. En defensa los amarillos no pasaban agobios (bien Jaume Costa en el regreso a la que fuera su casa), aunque tampoco Guaita es que tuviera apuros.
La historia cambió tras el descanso. Digamos que el Valencia metió una marcha más y el campo se inclinó hacia la portería de Diego López. Espectacular la segunda parte del guardameta amarillo. Sólo él prolongó lo que terminó siendo inevitable, el triunfo de los blanquinegros. Emergió Pablo Hernández y Barragán y Jordi Alba, con mayor o menor acierto, desbordaban una y otra vez por ambas bandas. Ocasiones claras -claras, claras- tuvieron Aduriz, Piatti, Jonas, Feghouli y Pablo, a éste incluso se le cruzó por delante el palo. Hubo lugar hasta el ejemplo de lo que ha sido la etapa de Unai por Mestalla. Cambio a Tino Costa por Topal y la grada se lo recriminó. Con el turco en el terreno de juego, el Valencia terminó por encerrar al Villarreal y cumplir aquello de que tanto va el cántaro a la fuente... Jonas lo rompió. Otro gol en el descuento encajado por el Submarino. Los ché celebraron la tercera plaza en el círculo central, los amarillos... ay mare!
Las opciones del Villarreal para mantenerse en Primera son: si gana al Atlético de Madrid, salvado; si empata o pierde, que ni Rayo Vallecano (contra el Granada) ni el Zaragoza (contra el Getafe) logren la victoria.permanencia
Valencia: Guaita, Barragán, Rami, Ricardo Costa, Jordi Alba, Albelda (Maduro, m.61), Tino Costa (Topal, m.82), Pablo, Jonas, Piatti (Feghouli, m.61) y Aduriz.
Villarreal: Diego López, Mario, Gonzalo, Zapata, Jaume Costa, Musacchio, Wakaso (De Guzmán m.71), Borja Valero, Bruno Soriano, Hernán Pérez (Camuñas, m.85) y Marco Ruben (Martinuccio, m.90).
Gol: 1-0, m.90+: Jonas.
Árbitro: Delgado Ferreiro (comité vasco). Amonestó por el Valencia a Barragán, Ricardo Costa, Rami, Jonás y Tino Costa y por el Villarreal a Gonzalo, De Guzmán y Borja Valero.
Atlético 2 Málaga 1
Dice Woody Allen que le apasiona el deporte porque, a diferencia del cine, le ha ofrecido desenlaces que jamás hubiera podido imaginar y que le han emocionado más que cualquier beso en la pantalla. Bien, pues si le va la marcha debería hacerse del Atleti (total, ya es de los Knicks). Porque a una semana del final de la temporada, tras 56 partidos oficiales y 283 días desde el debut ante el Stromsgodset, los rojiblancos están como al principio: sin la más remota idea de cómo va a acabar la película. Entre la felicidad absoluta y el dramón, todo es posible.
El Atleti hizo ayer lo contrario que ante Betis y Real Sociedad: en vez de desmayarse a un metro de la meta, se levantó cuando parecía muerto. Tras una primera parte en la que no se supo quién le dio más baño, si el diluvio o el Málaga, remontó y se vuelve a ver capaz de entrar en Champions. Difícil, sí, pero menos de lo que auguraba el 2,26% de probabilidades con el que comenzó el sábado.
Las cuentas para la última jornada: el Atleti será cuarto si gana en El Madrigal al Villarreal y el Málaga empata o pierde en casa ante el Sporting. Pero si mira hacia abajo en vez de hacia arriba, aún puede quedarse fuera de la Europa League. Y entre medias, Bucarest. Lo dicho, una semana de locos. Como el partido de ayer.
Bajo el agua, el Atleti se encogió de inicio. Cuatro minutos tardó el Málaga, valiente con un sólo pivote (Camacho) y cinco atacantes, en mostrar sus intenciones. Toque rápido y preciso, para que Isco se plantase ante Courtois. El portero belga, que recuperó su mejor versión, ganó el mano a mano.
Entonces empezó a crecer Joaquín, presidente del club Qué hubiera sido si hubiera querido. Primero, un buen disparo lejano; al rato, un centro sublime que cabeceó alto Rondón. Y, de golpe, desenfreno. En el 34', el venezolano falló un remate fácil a pase de Isco, previa colaboración inestimable de Miranda. De inmediato, Falcao le devolvió el detalle, pifiando un remate a bocajarro tras una contra perfecta de Adrián. Y en el 38', se acabó el fogueo. Eliseu se inventó un zurdazo desde su casa y nadie vio la pelota hasta que se estrelló contra la red. Golazo.
El 0-1 era corto pero terrorífico para el Atleti, que se veía fuera de Europa, superado por Osasuna y Mallorca, y jugándose el curso a una carta en Bucarest. Sin embargo, como empieza a ser costumbre, el equipo que volvió del vestuario nada tenía que ver con el que entró. Con Diego y Adrián al mando, las ocasiones se sucedieron. Sin éxito hasta que Kameni le echó una mano. O dos. Una en un despeje de puños más blando que el queso de Burgos y otra en su lenta reacción a la volea de Koke.
El Málaga reaccionó bien al empate, pero Courtois volvió a ejercer de salvador, esta vez ante Seba. Y Adrián aprovechó el enésimo balón peinado por Falcao para, él sí, ganarle el mano a mano a Kameni. 2-1 y hermoso homenaje, camisetas al viento, a Perea y Antonio López, que dejan el club tras muchos años de poco brillo y ningún reproche. Aún amagó el Atleti con repetir harakiri en el descuento, pero esta vez la ruleta arbitral le favoreció y Muñiz anuló un gol legal de Sergio Sánchez. El desenlace, en una semana. No hagan apuestas.
Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Diego (Arda Turan, m. 71), Mario (Koke, m. 56), Tiago, Salvio (Domínguez, m. 90); Adrián y Falcao.
Málaga: Kameni; Sergio Sánchez, Demichelis, Welligton, Monreal; Isco, Camacho, Cazorla, Eliseu (Duda, m. 79); Joaquín (Van Nistelrooy, m. 66) y Rondón.
Goles: 0-1, m. 37: Eliseu, de disparo lejano. 1-1, m. 66: Koke, con un tiro desde fuera del área. 2-1, m. 77: Adrián bate a Kameni por bajo en el uno contra uno.
Árbitro: Múñiz Fernández (C. Asturiano). Amonestó a los locales Mario Suárez (m. 33), Diego (m. 68) y Tiago (m. 74) y al visitante Demichelis (m. 76).
Zaragoza 2 Racing 1
El Real Zaragoza ha dado un paso vital en su objetivo de conseguir la permanencia en la Liga BBVA tras imponerse (2-1) al Racing de Santander en un partido que dominó por completo el conjunto de Jiménez, que llega con más vida que nunca a la última jornada del Campeonato. El conjunto aragonés lo intentó de todas las formas. Apostando por un fútbol directo y por la velocidad de Lafita, el cuadro maño pudo haberse llevado la victoria mucho antes del minuto 78. Fue ahí cuando Lafita empaló un balón muerto en el área santanderina y desató la locura en La Romareda.
Sufrimiento al margen, el Zaragoza demostró su hambre por salvarse y su compromiso con la causa. El propio Lafita estrelló el balón dos veces en el larguero (min.61 y 73) y fue el estilete de un equipo que tiene una fe indestructible. En febrero estaban descendidos. Sin embargo, la semana que viene jugarán en Getafe, conscientes de que una victoria les deja en Primera. Los zaragozanos, con 40 puntos, sólo dependen de sí mismos para conseguir la salvación. El duelo entre Granada y Rayo Vallecano supone que el Zaragoza puede quedarse en Primera si gana en el Coliseum. Para llegar hasta aquí tuvo que sudar de lo lindo.
El Racing, ya descendido hace dos jornadas, no se lo puso precisamente fácil. Christian adelantó a los montañeses a los diez minutos, pero Postiga contestó 'ipso facto' para evitar las dudas. El 1-1, resultado con el que se llegó al descanso, dejó todo listo para la remontada local.
Ni Jairo, que tuvo un mano a mano con Roberto, ni Edu Bedia -que dejó muestras de calidad- pusieron en compromiso a un Zaragoza que encontró el gol del milagro a poco más de diez minutos para el final. La Romareda estalló de felicidad, sobre todo tras el segundo gol del Real Madrid en Granada que le hace llegar muy vivo al desenlace final.
Zaragoza: Roberto, Alvarez, Da Silva, Paredes, Abraham, Pintér, Micael (Dujmovic, min.60), Apoño, Edu Oriol (Luis García, min.66), Lafita y Postiga.
Racing: Mario, Christian, Alvaro, Bernardo, Francis, Gullón (Adrián, min.59), Rivero, Diop, Edu Bedía (Luque, min.77), Jairo y Acosta (Isuardi, min.67).
Goles: 0 - 1, min.11, Christian. 1 - 1, min.13, Postiga. 2 - 1, min.78, Lafita.
Árbitro: Paradas Romero (Col. Andaluz). Amonestó a Alvaro (min.44), Rivero (min.45) y Diop (min.88) en el Racing; y a Pinter (min.44) en el Zaragoza.











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