Existía el morbo antes de arrancar el partido de saber si Manuel
Pellegrini podía hacer campeón al Real Madrid en el Camp Nou. Sí. Las
matemáticas hablaban por sí solas y un triunfo del Málaga le hubiese
concedido una nueva Liga a los blancos, su ex equipo. Pero Messi se
encargó de borrar cualquier duda e hizo un hat- trick que le consolida
como el mayor artillero en una sola temporada con 68 goles (le quedan
aún tres partidos por jugar), dejando los viejos registros de Gerard
Müller (67 tantos en la 1972-73) en una batallita que explicar a los
colegas.
El Málaga quiso, pero se ahogó. Parte de su hinchada debió
desesperarse por el equipo inicial que expuso sobre la pizarra el
chileno (Joaquín, en el banquillo). Los andaluces supieron aguantar la
primera embestida del Barça para tomar protagonismo. Con un inquieto
Cazorla mandando en el centro y conectando con Buenanotte, el Málaga
creyó en sus opciones tras ver cómo Duda estampaba en el palo un golpe
franco. Era el 10' y tras dos llegadas de Alves (1') y Messi (2'), los
culés habían perdido protagonismo. Se estiraba y se encogía como un
acordeón, dejando espacios atrás siempre bien tapados al límite por
Mascherano y el capitán Puyol.
Fue casualmente el ilerdense el que abrió el marcador, después de que
Iniesta se inventase un pase al corazón del área. Superada la fatiga de
la semana pasada (trompazos ante el Real Madrid y Chelsea), Don Andrés
retomó el liderazgo, sabedor de la baja de Xavi y de la importancia de
generar un juego fresco y rápido. Fàbregas apareció algo más lúcido que
en choques pasados (trabajador como siempre), pero le queda ese punto de
brillo y llegada que no le ha permitido anotar en los últimos 17
partidos de Liga.
Con la ventaja ya en el marcador, Pellegrini ordenó jugar un poco más
arriba y llegaron los frutos. El excepcional servicio de Gámez desde la
derecha encontró un certero cabezazo de Rondón que dejó en nada la
estirada de Pinto. Se hacía justicia a lo visto. ¿Y Messi?
Leo agarró la pelota para lanzar un penaltito cometido por Gámez
sobre Iniesta (34'). La Pulga lo ejecutó de manera calmada y reunió por
primera vez a todo el equipo a su alrededor. Pese a su tímida
celebración, Messi ponía ojos de querer más. Y no falló. Llegando al
cuarto de hora de la segunda parte, Duda le derribó en el área y 516
días después él mismo fue víctima de un penalti. Se plantó ante a Kameni
y no falló. Tiro asegurado y partido cerrado.
Iniesta se inventó una asistencia al espacio cuando
el Barça jugaba sobrado con la tercera marcha puesta y Keita anclado en
el pivote. Superó la potencia del servicio el cruce de Demichelis y
Sergio Sánchez sólo pudo seguir en la distancia la brutal arrancada del
crack argentino, que dejó sentado a Kameni y culminó su tercer gol de la
noche, llevándose el séptimo balón firmado a casa.
El sábado, más. Llega el derbi, un partido esperado por la plantilla
azulgrana tras lo vivido ante los pericos en las últimas temporadas. El
Tamudazo caló hondo y sembró dudas, aunque esta vez, los culés cuentan
con su arma más demoledora: el ya histórico Leo Messi.
Los cuatro goles del Barcelona rompieron el récord azulgrana durante
una temporada con 108. En la campaña 2008-09, los de Guardiola se
quedaron en 105. También superan los 107 goles alcanzados por el Real
Madrid de Toshack.
Barcelona: Pinto; Alves, Puyol (Bartra, min.67), Mascherano,
Adriano; Keita, Cesc, Iniesta (Afellay, min.75); Pedro (Tello, min.84),
Messi y Cuenca.
Málaga: Kameni; Gámez, Sánchez, Demichelis, Eliseu; Camacho,
Cazorla (Recio, min.67); Portillo, Buonanotte (Seba F.M., min.60), Duda;
y Rondón (Van Nistelrooy, min.60).
Goles: 1-0. Min.12, Puyol. 1-1. Min.25, Rondón.2-1. Min.34, Messi (p). 3-1. Min.59, Messi (p).4-1. Min.63, Messi.
Árbitro: Turienzo Alvarez (Col. Castellano-leonés). Amonestó a
Pedro (min.66), Cesc (min.82) en el Barcelona y a Camacho (min.56),
Duda (min.58) en el Málaga.





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